EL REFUGIO - Pedro Muñoz Seca
- Format: Broché Voir le descriptif
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Présentation El Refugio Format Broché
- Livre
Résumé :
Pieza central de uno de los paradores, albergues o ?refugios? construidos al borde de las carreteras por el Patronato Nacional de Turismo. En el foro, chimenea de piedra, con librer?as y sendos butacones. En el primer t?rmino de cada lateral, un tresillo con su mesita correspondiente. En las paredes, aparatos de luz, un tel?fono y trazos de colores indicando carreteras, pueblos, fuentes de gasolina, etc., etc. Una puerta en cada lateral: la de la derecha (actor), que da acceso al comedor, y la de la izquierda, que conduce al recibimiento. Son las cinco de la tarde de un d?a de invierno. La chimenea, encendida. ?poca actual. (Al levantarse el tel?n, AFRICA, administradora del ?parador?, se?ora como de cincuenta a?os, que viste con sencillez y buen gusto, est? poniendo nuevos le?os en la chimenea, al mismo tiempo que entra en escena, por la derecha, TIMOTEO, su hermano, sesent?n simpaticote y corriente, que ha sido cochero de casa grande, y se le nota). TIMOTEO.??Qu?, se larg? ya la marquesa esa de Sang?esa? AFRICA.?Hace un momento. ?Lo que se ha alegrado de verme aqu?, al frente de ?parador?! Y no me reconoci? al pronto. Ya ves: ella, que hace treinta a?os me llamaba a m? la doncella de or? Lo que yo le dije: ??Ay, se?ora marquesa!? ?De aquel oro no queda m?s que esta escoria!?. TIMOTEO.?Vamos, vamos; no hay que tirarse por los suelos, hermana. AFRICA.?S?, es verdad, Timoteo. ?De tanto trabajar estoy tan ajada y tan? escoriada!? TIMOTEO.?Ella s? que no es ni sombra de lo que fu?. Porque fue una buena jaca. Cuando yo ?entruve? de cochero en casa del se?or duque, estaba ella que ?vaya potranca con sangre! No s? si seguir? tan coqueta como en el anta?o. Porque era una castiz?, ?mi madre! AFRICA.?De eso no se ha corregido. En cuanto habla con un caballero se almibara que da fatiga. Ella dice que es la diabete, que la tiene la sangre azucarada; pero lo que le ocurre es que no ha conocido la verg?enza ni por el forro. ?Ah! Le he preguntado por Consuelito y por Maruja, y tampoco sabe nada de ellas.